lunes, octubre 29, 2007

Aurora

Este viejo despojo enamorado al que miras
buscando bajo la rugosa piel el cuerpo
que tan bien te ha amado, este trozo
de mí que envejece a tu lado sin remedio,
aguarda cada noche tu regreso
para dejarte partir cada mañana.

Esta parte de mí que desmorona el paso
inexorable de los días, bebe en la luz primera
tu secreto perfume y el rocío
habla de ausencia, de impaciente espera.

Y cada mañana te levantas como si fuera
la primera vez que el Sol hubiera de cruzar la geometría celeste,
pero yo, esperando tras tus huellas siempre,
bendigo la oscuridad que los hombres temen.

Y llegas siempre como si espantar tinieblas fuera una niñería,
como si abrirle caminos al Sol fuera descorrer
una cortina ligera de azafrán.
Pero el color alegre de tus ojos se frena cuando mira
los surcos que en mi cuerpo deja el paso del tiempo.
La materia de la que estás hecha, vida mía, la hilera de días que inauguras
debería acabárseme algún vez, pero tu amor
me ha hecho inmortal y añoro la piadosa esperanza de la muerte.

Porque no quiero que cuando de mí quede
un cuerpo enjuto y seco, vengas a mi lado
para cuidar la corteza mortal que no puede contener
mi enamorado ser, ni quiero que mires
al viejo caduco que ya no puede servirte como quiere.

No quiero tu obsequiosa atención para la eternidad.
Déjame que me muera al lado tuyo, que me devuelvas
la mirada de pasión con que nos conocimos,
más que vivir y ver cómo me añoras, o cómo añoro yo tiempos mejores.

9 comentarios:

Álvaro P. Vilariño dijo...

veo que cumpliste tu promesa y ya podemos disfrutar de este precioso relato.

Olga dijo...

¿Ves qué raro es esto? Hasta ayer pensaba que iba a ser narración, y de pronto salió la primera frase y me di cuenta que era otra cosa. Y ya no pude parar de escribir estos amores tras los que he ido durante casi un mes.

Elena GP dijo...

Hola Olga,
No nos presentaron pero tuve el gusto de conocerte ayer en Sagunto, un verdadero placer; felicidades por tu ilusión y tu entusiasmo, y ahora también por esta página que no conocía aún, pero me resulta preciosa, en imagen y palabra.
Gracias; un saludo
Elena GP

pompilo dijo...

¡Qué barbaridad!

Olga dijo...

Gracias Elena, fue un placer compartir con vosotros una Jornada tan excepcional.

¿Debo interpretar, Jose, que te ha gustado o he sido demasiado irreverente con los designios de los dioses, tan incomprensibles a menudo?

Sunny Molina dijo...

Después de mis cursillos de moodle y de blogs,y un poco borracha de tanto teclado, dar un vistazo por mi tímido y principiante blog y encontrarme con un mensaje de Olga Díez es una gozada! Sólo por eso vale la pena tanto esfuerzo intentado desentrañar a moodle, joomla y otras tantos. Me encantó tu conferencia y mucho más la pasión que transmitiste por la educación en general. Por cierto, ya conocía tu blog: sin saber quién eras,reconocí a una trabajadora nata. Enhorabuena, Olga.

Anónimo dijo...

Estimada Olga: Acabo de leer los relatos blog, que conocía de nombre pero no sabía de qué trataba. Me han gustado muchísimo todas las reescrituras de los mitos y tu trabajo me parece estupendo. Justamente, el último artículo de mi blog (http://www.blogs.ya.com/griegoantiguo) es un microrrelato de temática mitológica. Una pequeña reflexión sobre la aceptación del destino y la verdadera heroicidad en boca de...Bueno, si te apetece léelo tú misma.
Me he permitido agregar un enlace a tu blog desde el mío. Me gustaría mucho dedicar la 2ª. evaluación de la materia que imparto "La Mitología y las Artes" a experimentar con los alumnos esta línea de trabajo de reinterpretación, relectura y reescritura de los mitos.
Lo maravilloso de los mitos griegos es que nos hablan de las cosas de la vida misma y que podemos interpretarlos, recrearlos y adaptarlos a nuestras circunstancias personales, identificándonos o no con ellos, como nos plazca a cada cual. Porque la leyenda, el mito, también puede poseer una dimensión personal, cuando alguien lo adopta y le da su propio sentido acorde a sus circunstancias (http://blogs.ya.com/griegoantiguo/c_27.htm#comment_1).
A partir de hoy me convierto en asiduo lector de los relatos de tu blog. Muchas gracias por tu trabajo y recibe un cordial saludo.

Olga dijo...

Sunny, creo que mi pasión por la enseñanza tiene mucho que ver con la pasión por los clásicos y su trasmisión y sí,la verdad es que soy una trabajadora nata.
En cualquier caso lo interesante es que profesores como tú y como Ricardo, que escribe el comentario anterior a éste, pese a trabajar en sitios distantes sientan también la necesidad de comunicar a nuestros alumnos/as la riqueza del mundo clásico, porque sigo pensando -pese a todas la competencias básicas que nos quieran hacer enseñar- que en la escuela se debe enseñar lo que en ningún otro sitio se puede aprender...

Flor dijo...

Muy buen relato...
Flora
Allende la mar!