viernes, agosto 22, 2008

Persephone

-"Siempre estarás en mi pensamiento". Recuerdo que cuando te oí decir eso me estremecí. Supe entonces por primera vez que estaba muerta. A los muertos los llevamos en el pensamiento, mientras nuestros corazones hacen sitio a los vivos.

Esta certeza fue un dolor físico, hiriente, amargo que se quedó conmigo mientras se seguía todo el ritual, tal como ha de cumplirse. Pagué al barquero con la moneda que habías puesto en mi boca, cuando yo habría creído revivir con un beso que buscara nuevamente mi lengua contra la tuya.

Y así me quedé en este mundo al que nadie quiere venir. Y para soportar el dolor que se agolpaba en mi boca, bebí el agua del olvido que en un instante secó mi corazón.

Podría haber vivido un olvido interminable, pero un día supe que habías llegado tú. No habías muerto ni habías pasado por todo aquello que está establecido. Estabas en carne y hueso ante Perséfone, hechizándola, como solías, hasta el llanto. Miré tu rostro y lo reconocí vagamente. Cogiste mi mano y me hiciste ir por un camino estrecho.

Al salir a la luz del sol mis ojos se cegaron y me cubrí la cara. Al notar que me soltaba te volviste a mirarme y en ese instante yo me desvanecí.

Volví al trono de Persefone y le pregunté quién eras y qué querías.
-"Es Orfeo y ha venido hasta el Hades por ti. ¿No lo recuerdas?"

Recuerdo una música y alguna de sus palabras, y ahora recuerdo su mano en la mía.
Podría volver a beber el agua del Leteo, pero entonces olvidaría del todo ese "tú" que me acompaña siempre.

9 comentarios:

Ricardo dijo...

Precioso, precioso. Fíjate, tú escogiste la visión de Perséfone; yo, la de Orfeo, hace ya mucho tiempo (http://griegoantiguo.wordpress.com/2008/02/17/el-lamento-de-orfeo-poema-mitologico/)
¡Qué delicadeza la de tu pluma! Me encanta leerte. Muchas gracias.
P.D. (¿Quisiste decir algo más allá de la "ficción mitológica"?)
Un abrazo.

Ricardo dijo...

Perdón, quise decir "...la visión de Eurídice;..." (no "Perséfone", evidentemente. Lapsus mentis.

Olga dijo...

Qué listo eres, y qué atento como lector y como persona. Pues claro que quería decir más que la ficción mítica. Quería hablar de las despedidas, de las separaciones definitivas, del dolor del olvido, de los miserables vestigios del amor que llaman constante más allá de la muerte. O algo de eso.
Con lectores como tú es un privilegio escribir.

Magister-Διδασκαλος dijo...

Olga:
Preciosa la reescritura del mito. Me ha calado hondo el trasfondo del olvido: en verdad, las aguas del Leteo siguen haciendo estragos. Pero hay almas escogidas que no quieren olvidar.
¡Gracias por tus escritos!
Luis.

Ricardo dijo...

¡Ay!, Olga, que no sé por qué me da que tenemos un común un "cierto estado del espíritu". Jajajajaja. Un abrazo.

Olga dijo...

Huy Luis, qué tema el del olvido. Pero me da que hasta para olvidar hay que saber. Gracias a ti, de verdad.
Ricardo, no sé en qué estado del espíritu te hallas, pero espero que sea en un momento de fuerza y de ánimo y conganas de seguir adelante...

Toni Salado dijo...

Precioso fragmento de este mito, que me encanta. Tanto, que lo escogí para ponerle nombre a mi blog. Felicidades por este espacio, está muy bien, incluso para legos como yo ;). Nos seguimos leyendo.

Toni.
http://elrincondeorfeo.blogspot.com

Olga dijo...

Tony, gracias por tu visita y por tu blog. Ya tienes una lectora más. Caramba, coincidimos en muchas preferencias.

Toni Salado dijo...

Olga,

Me alegro de que te guste mi blog. Me he dado una vuelta por los tuyos, y también me gustan mucho; es verdad que tenemos muchas coincidencias. Nos iremos leyendo. Un abrazo.